Callo frente al espejo pañoso.
Acuso, a los vapores de la olla que en la cocina adjunta, reverbera a un sancocho de cola.
Entonces, de frente, y con la toalla en la cintura, me auguro la nebulosa de pérdidas y las estrellas de venturas.
Te quiero, ver, frente al espejo de la intemperancia, para saber, ¿Con qué irrumpirás entre sonrisas y abrazos? ¡Melancólicos entre aristas de violín! Entrecruzados. Rabiosos. Pensantes. Hasta bobos y ridículos balbuceos, en la esfera de lo intangible, obligan, a desempañar el espejo.
Te amaría si te quisiera, y te querría si te perdiera. Si te extrañara te pediría y si te pidiera, te perdería.
Acuso, a los vapores de la olla que en la cocina adjunta, reverbera a un sancocho de cola.
Entonces, de frente, y con la toalla en la cintura, me auguro la nebulosa de pérdidas y las estrellas de venturas.
Te quiero, ver, frente al espejo de la intemperancia, para saber, ¿Con qué irrumpirás entre sonrisas y abrazos? ¡Melancólicos entre aristas de violín! Entrecruzados. Rabiosos. Pensantes. Hasta bobos y ridículos balbuceos, en la esfera de lo intangible, obligan, a desempañar el espejo.
Te amaría si te quisiera, y te querría si te perdiera. Si te extrañara te pediría y si te pidiera, te perdería.